Algunas mujeres van un paso más allá en los vídeos porno y están dispuestas al fisting más perverso. Una zorra se tumba con las piernas abiertas en la cama y deja que su compañero le meta el puño en el coño. Antes de que la mano del tío cachondo explore ese coño caliente, hay que prepararlo para esta experiencia límite. El tipo mete cada vez más dedos en el coño jugoso y, si no está lo bastante mojado, puede tirar de lubricante. Menos habituales son los clips porno en los que les meten puños sin tabúes en el culo a las guarras. Como el puño de una teen (18+) es especialmente pequeño, las teen (18+) pueden desmadrarse con el fisting anal.